Como el color de la camiseta alternativa que usó ayer, fue la noche que tuvo River. A los tres minutos del segundo tiempo, Libertad ya ganaba 3 a 0, con goles de López, Aquino y Riveros. Para colmo, a los 40 del complemento fue suspendido el encuentro por incidentes en las tribunas, hecho que dejo sin trascendencia la expulsión de Gallardo.

Adiós a la teoría de los años terminados en “6″. River se despidió de la Copa Libertadores en casi un abrir y cerrar de ojos. Libertad fue muy superior y el 3 a 1 final fue más que justo. Además, a la mala noche hay que sumarle que el partido finalizó antes por incidentes en las tribunas, en especial la visitante.
El equipo dirigido por Daniel Passarella estuvo perdido en el campo de juego: Ahumada y Zapata no recuperaban la pelota en la mitad de la cancha, Ferrari y Domínguez no aparecían en la marca ni en las proyecciones ofensivas, y Gallardo estuvo muy bien controlado.
Por el otro lado, los once titulares que dispuso Gerardo Martino presionaron, tocaron con precisión y se impusieron en el juego, fórmula que permitió que se concretara el primer gol. Los locales recuperaron la pelota y tras un pase en profundidad, Bonet, autor de los dos goles en el Monumental, desbordó por derecha y mandó un centro atrás que encontró la cabeza de Rodrigo López. Cabezazo bombeado y 1 a 0.
Con el resultado aún más en contra, River amagó a reaccionar: pocas ideas, muchos pelotazos frontales y una maniobra individual del “Pipita” Higuaín, que terminó en un zurdazo al primer palo que tapó muy bien Aldo Bobadilla, futuro arquero de Boca.
A los 40 minutos del primer tiempo llegó la segunda cachetada. El lateral izquierdo Hidalgo pasó entre Tuzzio y Ferrari y metió un remate cruzado que se estrelló en el travesaño. El rebote le quedó a Aquino, quién de primera cruzó un derechazo que entró al arco sin oposición, ya que Lux había quedado desparramado tras el remate previo.
“El Kaiser” quizó iluminar la noche negra con cambios. Tras el entretiempo ingresaron Augusto Fernández por Fede Domínguez y “el Tecla” Farías por Gonzalo Abán. Igualmente, cualquier esperanzada guardada en algún rincón desapareció a los 3 minutos del complemento. Gerlo y Zapata dudaron en despejar un buscapies que venía del sector derecho y Riveros fusiló al “Poroto”, que poco pudo hacer.
Cuando todos pensaban que no podía pasar nada peor, “el Muñeco” fue a trabar una pelota con los dos pies hacia adelante, chocó muy fuerte al ex Boca Javier Villarreal y se fue expulsado a los 16 del segundo tiempo. Zic-zic, partido liquidado.
Con la cabeza gacha y un poco de orgullo, River fue a buscar el descuento: otra vez sin ideas y pelotazos frontales, uno de los cuales encontró a Farías. Bochazo de Higuaín, única falla de los defensores de Libertad y “el Tecla” no perdonó: primero su media vuelta rebotó en el desesperado cruce de Pedro Sarabia y tras el rebote, derrotó a Bobadilla.
Con el 3 a 1, los dirigidos por Passarella iban hacia adelente con la intención de chocarse con otro tanto que abriera la esperanza, pero cualquier ilusión e intención tropezó con la violencia en las tribunas. Los hinchas de ambos clubes se empezaron a tirar objetos entre sí y luego los visitantes se enfrentaron con la policía, que poco pudo hacer ante la embestida.
La violencia opacó todo, tanto la gran victoria de Libertad como los sueños de River de seguir en la Copa Libertadores. Las estadísticas dirán que el conjunto paraguayo ganó 3 a 1 (5 a 3 en el global) y el partido fue suspendido a los 40 minutos del segundo tiempo. ¿Cuál será el balance del “Kaiser”? ¿Qué opinará el hincha millonario?
Blogs relacionados:
Créditos: foto vía Olé
Technorati tags: River Plate, Libertad, Copa Libertadores 2006.