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Categoría: Clausura 2010


Cappa opinó en su blog sobre la goleada sufrida ante Tigre

El técnico de River, a través de su sitio personal, escribió sus sensaciones post-derrota con Tigre. Entre otras cosas, declaró que fue un cachetazo inesperado, como así también comentó que Marcelo Gallardo se merecía otro tipo de despedida. Y dejó un mensaje optimista en cuanto al futuro, aclarando que con cuatro refuerzos y los juveniles de buen pie que hay en el plantel, River podrá salir adelante en la próxima temporada.

LAS PALABRAS DE CAPPA

Siempre es posible perder y uno está preparado para lo que pueda ocurrir, pero jamás para un resultado como el que se nos dio contra Tigre. Y duele. Sobre todo por la gente. Más de 40 mil personas esperando una despedida acorde con lo que estábamos haciendo, y nosotros, además, para brindarle a Marcelo Gallardo, uno de los grandes de River, a quien particularmente admiré como jugador, un adiós como el que se merece a modo de regalo. ¡Y fíjense cuántas sorpresas tiene este juego! Sin que podamos entender bien los motivos, cuando quisimos acomodarnos ya perdíamos por goleada. Me parece que lo mejor que podemos hacer es tenerlo como experiencia para el futuro. Yo, por mi parte, analizaré detenidamente cada jugada cuando vuelva a ver el partido, y guardaré los errores (que fueron muchos) para corregirlos y tratar de que nunca más se vuelvan a repetir. De todos modos les digo mas o menos lo mismo que viengo diciendo desde que asumí como entrenador de River: hay muchos pibes que juegan muy bien y que le aseguran al club un futuro de buen fútbol, pero para el presente es necesario, y yo diría imprescindible, contar con 4 jugadores, como mínimo, de experiencia y trayectoria como para que marquen las pautas y los mas jóvenes puedan de ese modo colaborar y crecer sin el peso de la máxima responsabilidad. Soy muy optimisma para el futuro y lo digo ahora, que en el momento de escribir esto aún no me repuse del cachetazo. Con los refuerzos necesarios, que seguramente llegarán, y la base que tenemos haremos un buen equipo, respetuoso del estilo de River y que aspire a lo máximo, como debe ser en este club. Les mando un abrazo, y los invito a compartir mi optimismo. La seguimos.

Gracias totales, Marcelo

El Muñeco Gallardo anunció que se ira de River luego del partido frente a Tigre el próximo sábado. Seguirá su carrera con otra camiseta para la próxima temporada, por lo que los hinchas millonarios ya no lo volverán a ver vestido con la banda Roja.

Matías Almeyda declaró que la gente debe ir al Monumental este fin de semana especialmente para despedir al enganche. Algo que seguramente suceda porque el ex jugador del Mónaco francés siempre ha sido un mimado por la hinchada.

Quizás quede la tristeza de que su retiro no será en su “casa”, pero siempre se lo recordará como un símbolo de River. Llegó a Núñez cuando tan solo tenía doce años y desde su debut ha cosechado 8 títulos en el club. Entre ellos, la Copa Libertadores de 1996 y el tricampeonato 96/97.

Por más que hace unas semanas haya aparecido una bandera en la tribuna con una inscripción en su contra, nada empañará todo lo que el Muñeco hizo en River. Ahora, ira a derrochar sus últimas muestras de talento a otra parte. Se va un refente. Un ídolo. Gracias totales, Marcelo.

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Una cuestión de paternidad

Vaya si así será lo que pesa a la hora de jugar este clásico. River puede andar mal, bien o regular. Pero en general, siempre es el que gana. Esta vez no fue excepción y encima con una goleada por 3 a 0. ¡Hat trick de Funes Mori! Sí, hasta el juvenil que venía con la pólvora mojada se destapó justo ante Racing y le regaló la victoria a los de Núñez.

Un encuentro en el cual la balanza ya se inclinaba para el lado de los Millonarios, porque tan sólo iban dos minutos cuando el nueve de River metió el 1 a 0 de cabeza. Y los de Cappa seguían yendo al frente buscando abultar la diferencia. Lo lograron a los dieciséis y a los veinticuatro, cuando Funes Mori se empezaba a convertir en el hombre del partido. Estaba intratable y aprovechó las que tuvo, además de que los errores defensivos de Racing lo ayudaron para contribuir a la goleada. En menos de media hora, el cotejo parecía liquidado.

La segunda mitad estuvo prácticamente de más. La Academia por lógica salió a presionar con el objetivo de conseguir el descuento, pero no generó demasiado peligro. River ,por su parte, cuidaba la pelota y buscaba lastimar cuando se generaban espacios en el contraataque. Pudo haber sido sobre el final con un tiro de Affranchino, tras una excelente habilitación de Buonanotte, que pegó en el palo y en el rebote Funes Mori lo erró increíblemente. Y luego con un remate del Enano desde afuera del área que pasó cerca del poste izquierdo de Jorge De Olivera. Poco importó la roja a Almeyda , que se despidió del campeonato aunque igual seguiría el próximo.

De esta manera, Cappa y sus dirigidos comienzan a levantarse futbolísticamente ganando tres de los últimos cuatro partidos. Empieza a encenderse una gran ilusión que con algunos refuerzos y manteniendo este nivel, estará más encendida que nunca para lo que viene.

River visita a Racing en Avellaneda

El clásico más viejo del fútbol argentino tendrá un incentivo extra en este encuentro. La Academia necesita un punto para salvarse definitivamente de la Promoción y cumplir con el objetivo de esta temporada. Por su parte, el equipo de Ángel Cappa necesita de las tres unidades para empezar a achicar las diferencias con los que serán sus competidores por salir de la zona baja de los promedios en el próximo torneo. Justamente uno de sus rivales en esa lucha es el conjunto de Miguel Ángel Russo.

También se puede esperar un partido con buen juego. Racing viene de una gran levantada en las últimas fechas y está mostrando un buen nivel que lo ayudó a salir de las adversidades, mientras que River ha alcanzado un funcionamiento interesante desde que asumió el hombre del Tiki Tiki. Además, cuenta con un Ortega enchufado y motivado que viene de jugar en la Selección y de ser figura en los últimos encuentros con la Banda.

Por lo tanto, el cotejo de hoy puede ser atractivo para cualquier hincha que le guste mirar fútbol. Seguramente el Cilindro estará colmado por ambas parcialidades para vivir una gran fiesta. De esas que solo este deporte puede regalar.

<u>PROBABLES ALINEACIONES</u>

Racing Club: Jorge De Olivera; Gabriel Mercado, Matías Martínez, Lucas Aveldaño y Matías Cahais; Braian Lluy, Claudio Yacob y José Luis Fernández; Sebastián Grazzini; Pablo Lugüercio y Claudio Bieler. DT: Miguel Angel Russo.
Suplentes: Pablo Santillo, Roberto Ayala, Bruno Zuculini, Marcos Brítez Ojeda, Lucas Licht, Lucas Castromán y Gabriel Hauche.

River Plate: Mario Daniel Vega; Paulo Ferrari, Alexis Ferrero, Facundo Quiroga y Cristian Villagra; Facundo Affranchino, Matías Almeyda y Roberto Pereyra; Mauro Díaz; Ariel Ortega y Rogelio Gabriel Funes Mori. DT: Angel Cappa.
Suplentes: Juan Marcelo Ojeda, Nicolás Sánchez, Adrián Ezequiel Cirigliano, Matías Abelairas, Juan Rodrigo Rojas, Diego Buonanotte y Daniel Villalva.

Hora: 19.30 (Televisa Canal 7)

Árbitro: Juan Pablo Pompei

Historial en Primera División: jugaron 162 partidos. Racing Club ganó 37 (226 goles), River Plate 84 (305) y empataron en 41 oportunidades

Momentos de decisiones importantes

En River ya se piensa en la próxima temporada y en el armado del próximo plantel. Es por eso que ya se comienza a hablar más sobre los posibles refuerzos y los jugadores que se irían del equipo que sobre el partido contra Racing del sábado. ¿Seguirán Gallardo y Almeyda? ¿Vendrá D’alessandro? ¿Carrizo? ¿Bolatti? Y tantas preguntas más. Lo concreto es que Ángel Cappa le dijo a Passarella que sólo necesita tres o cuatro incorporaciones para aspirar a ser campeón en el Apertura.

Y los nombres que suenan son jugadores de gran nivel y de alta cotización. Los ya nombrados anteriormente pican en punta y comienzan a ser prioridad para traerlos al club. No será nada fácil, pero en River planean seducirlos más aún que habrá dinero fresco debido al préstamo de 25 millones de dólares que recibirá la institución por parte del Banco Nación. Como para traer algunas figuritas, ¿No?

Lo rescatable de los que ya están se basa en la recuperación futbolística de hombres como Villagra y Ferrari, que volvieron a demostrar que tienen nivel para vestir la banda roja. Además, Alexis Ferrero brinda garantías en el fondo y es un número puesto en la defensa. Por otra parte, es una enorme alegría ver al Burrito Ortega en un gran momento y siendo importante para el equipo demostrando que, a pesar que los años pasan, la calidad (o la magia) sigue intacta.

Cappa ya empezó a tomar nota de todas estas cosas y va organizando en su cabeza las ideas que tiene para el corto plazo. Sabe que el margen de error es casi nulo y no debe fallar porque de no hacer una buena campaña, River estará ultra comprometido con el temido descenso. Aunque cueste imaginarse viendo al más grande yéndose a la B. Hasta suena utópico.

Por otra parte, con respecto al partido con Racing, que se jugará el sábado a las 19.30 hs en Avellenada, Los Millonarios formarán con los mismos hombres que derrotaron a Vélez Sarsfield el viernes pasado. Es decir: Daniel Vega; Paulo Ferrari, Alexis Ferrero, Facundo Quiroga, Cristian Villagra; Facundo Affranchino, Matías Almeyda, Roberto Pereyra; Mauro Díaz; Ariel Ortega, Rogelio Funes Mori.

River volvió a disfrutar en el debut de Cappa

Sin pasar a ser el Barcelona ni una potencia irrefrenable, River consiguió por primera vez en el campeonato esbozar un par de ideas útiles para lograr una victoria y parar de sufrir. Y no es casualidad que lo haya hecho en el debut de Angel Cappa. Este equipo post Astrada abandonó el color gris y cortó la racha de cinco partidos sin victorias y 533 minutos sin festejar un gol. Volvió a respirar.

Para empezar, metió mano devolviendo a la titularidad a Gallardo y Ortega. El sello indeleble de el ex ayudante de Menotti se vio en la intención de River de salir jugando con el control de la pelota por abajo -aunque con algunos problemas, por ejemplo cuando Vega y Ferrero fueron las salidas-. Además, soltó a los laterales con criterio para que sumaran en ofensiva, llevó la iniciativa y buscó darle sentido y claridad a la posesión de la pelota, algo que debería ser obvio pero no venía ocurriendo para nada. En fin, intentó mostrar los primeros detalles -verdes, claro- del equipo que espera formar.

Ortega acertó el gol que falló la semana pasada para empatar el partido, Buonanotte volvió encendido después de aquel accidente automovilístico y Ferrari sorprendió al pasar al ataque y gambetear al arquero Ibáñez para dar vuelta el partido. Además del buen cambio del Enano, Cappa acertó al darle pista al despliegue de Affranchino en lugar del desconectado Barrado. No todas fueron rosas. El momento de zozobra se dio cuando, después de unos primeros 30 minutos convincentes, el gol cayó del lado mendocino, por cuenta de un hijo de la casa, como Federico Higuaín. Ahí surgieron los fantasmas del nerviosismo y la imprecisión del River de siempre, el que no podía hacerle frente a la adversidad y pide a gritos la presencia goleadora de un `9´que haga goles -le sigue faltando convicción en el área-. Esta vez pudo, y no por casualidad.

Fue un partido apenas, pero suficiente para que Cappa ilusionara a los millonarios. Deberá evitar caer en un simple espejismo, tendrá que darle continuidad a este embrión que reflejó indicios de los conceptos que tanto enarbola y que bajó con suficiencia al Tomba. Pero ya dio el primer paso para buscar cambiarle la tónica opaca y perdedora. Una tarjeta de presentación inmejorable para un Cappa que sabe que casi no tiene margen de error ante la mirada del hincha.

Un paso más hacia el abismo

riversuperclasico

La condición terminal en la que River cae con el correr de cada fecha no parece tener fin. Se perdió el superclásico sin casi dar batalla, ante un equipo que llegaba ofreciendo la cara para el golpe de gracia y con una defensa que era una invitación plena al desborde. Pero River no sólo no lo inquietó sino que fue el partenaire para agrandar a uno de los peores y más mediocres conjuntos que tiene el fútbol argentino. Sí, ya sé, nosotros no eramos un tornado, pero fuimos a entregarnos en bandeja para levantarle la moral a estos muchachos, que con o sin lluvia no llenan la cancha, y darle un par de días más de vida a Abel Alves, quien llegaba al partido con la renuncia en la lengua.

No vale la pena crucificar a Funes Mori por los dos goles que se perdió cara a cara contra García. El pibe tiene 18 años, un puñado de partidos en Primera y le toca ser el delantero de unos de más penosos River de la historia, sin contención alguna ni un compañero que lo auxilie. Canales le cedió una pelota y fue su única acción en el superclásico. Apenas Gallardo pudo generar algo con contados pases. Fue muy poco. Nada de Rojas. Entre la austeridad que hay en el banco de suplentes, Astrada mandó a Pereyra, Villalva y Affranchino a la cancha, sin éxito alguno. Al menos, Afrranchino intentó percutir por el costado de Monzón-Giménez, el más descuidado y vulnerable, al que Ferrari se le animó apenas una vez a atacar. Ahumada le hizo honor a ese comentario que lo señala como un jugador que corre y mete, pero para después rifarla o canjearla por un foul como el que ayer desembocó en el 1-0.

River fue una lágrima a nivel ataque. Muñoz, Bonilla, Luiz Alberto y Monzón, los más criticados y débiles del rival en lo que va del torneo, parecieron cuatro gladiadores. Se pueden ganar o sacar adelante partidos si tu defensa no da totales garantías, pero si no llegás al arco es imposible. Fueron 11 hombres que no pesaron arriba, fallaron atrás y no ganaron una pelota dividida -Almeyda excepción, aunque no rindió como acostumbraba ni pudo frenar a Riquelme-. Inaceptable para jugar un superclásico. Para Astrada no fue así: “Es una derrota que duele, más en este tipo de partidos. No nos faltó personalidad ni actitud, pero es lógico que cuando Boca se pone en ventaja parezca que es mucho más superior”. El partido no se pareció en nada a la autocrítica del Negro.

La falsa calma con la que se movía River en la previa, no va más. Será cuestión de encontrar un límite que pare está caída libre hacia el abismo. Si no le ganaste a éste Boca deplorable, Millonario querido, estás complicado.

4000 mil entradas en 15 segundos…

entradas

El hincha de River seguramente estará molesto, malhumorado, angustiado y furioso. Las 4000 entradas disponibles para hinchas de River con el fin de presenciar el superclásico del domingo en cancha de Boca se agotaron en un minuto. Sesenta fueron los segundos que tardaron cuatromil fanáticos Millonarios en agotar los tickets, si nos basamos en que un socio solo podía adquirir una entrada per cápita.

A partir de las 12 horas, y con la intención de evitar el amontonamiento de personas y el disturbio que se genera en cada venta de entradas para un encuentro de tal magnitud, se pusieron a la venta los boletos en la página de Ticketek. Varios fueron los hinchas que al mediodia se sentaron frente a sus computadoras y que, tras ingresar sus datos para reserva su ticket, vieron el cartel que ilustra este post. En los foros “Millonarios” estallan de bronca por no haber podido reservar las entradas y piden explicaciones de cómo, en menos de un minuto, se vendieron todos los boletos disponibles.

¿O será que no había 4000 entradas en venta? ¿Será que la mayoría se reparte entre dirigentes, familiares, barras y reventa? Realmente nunca lo sabremos. Lo que si sabemos a ciencia cierta es que muchísimos hinchas de River verán el clásico por TV, en parte por la mala organización de la venta y por el insólito accionar de los dirigentes Xeneizes que solo otorgan 4000 tickets, los mismos dirigentes que priorizan la venta de entradas a extranjeros a precios exorbitantes antes que la venta a sus propios hinchas.

Vía: Vale Chumbar

El aire de los tres puntos y nada más

River sigue siendo un conjunto descompuesto, fuera de forma, poco filoso y muy alejado de lo que amagó con ser en el verano. Cuando peor la pasaba contra un San Lorenzo igual de limitado pero con intenciones más punzantes, en medio de un partido inundado de pobreza futbolística, el gol del juvenil Affranchino doblegó a Migliore. Astrada necesitaba esos tres puntos para ganar oxígeno y despejar el malestar de los hinchas, que ya venían cansados de no ver una victoria y tener que soportar una catarata de desilusiones.

Fue la segunda vez que el equipo sumó de a tres unidades. Desde la segunda fecha, en el 3-2 a Chacarita, que no se conseguía ganar. No se jugó bien un solo partido del torneo y contra nuestros nietos de Boedo no se dio la excepción. Estoico, el hincha millonario no sólo soportó el poco brillo que ofrecen los hombres de Astrada, sino que también se bancó el concierto de errores que ofrecieron los de Simeone. Cuando se está en un camino tan oscuro como en el que viene transitando River, conseguir ganar no puede ser despreciable, aunque las formas estén lejos de agradar a los paladares.

Gallardo no condujo en ningún momento, Villalva no desequilibró -aunque el árbitro Furchi obvió un penal que le cometió Meza-, la garra de Almeyda no fue tan útil como de costumbre y Canales erró lo poco que consiguieron generarle. Astrada elije darle continuidad a Canales, aunque su respuesta no termina de convencer, y ayer, cuando parecía que estaba en una de sus peores noches, alcanzó a fabricar la asistencia justa para que Affranchino apareciera en escena, recién salido del banco de suplentes, para vulnerar con una calibrada definición a Migliore. Era el momento en el que San Lorenzo, con su pobreza acuestas, se abalanzaba contra el correcto Vega. Un gol en el momento exacto.

Quedarse un clásico siempre es positivo. Estará en los jugadores saber aprovechar esa conquista como punto de partida para torcer el rumbo o seguir retrocediendo casilleros en lo que ya es un negativo Clausura 2010.

No levanta

riverarsenal

Pasan las fechas, el campeonato ya dejó su amanecer y River no modifica su grisácea cara. Sigue sin mostrar firmezas, sin tener una identidad colectiva sólida y mostrándose demasiado inofensivo en los metros de la verdad. Tuvo enfrente a Arsenal, uno de los rivales menos dañinos del fútbol argentino, y apenas lo alcanzó a lastimar con el tiro libre de Gallardo que se desvió en Galván (por fin un ex Millonario que colabora con la causa) y se le coló a Campestrini. Sirvió de poco, porque antes Sena, sin oposiciones que lo estorbaran, había desenfundado un zapatazo de 30 metros para abrir la cuenta.

Lo más preocupante es la falta de pimienta para poder apurar a los rivales, para poder generar situaciones y resolverlas de manera eficiente. Gonzalo Ludueña, retornado al club, y Canales fueron el duo ofensivo, pero no mostraron nada diferente a lo que ya habían demostrado Villalva -casi nada- y Funes Mori -alguna corrida, pero muy forzada-. A Canales le sigue faltando poder definir como goleador en las pocas ocasiones que se le presentan. Salieron los dos y entraron Keko y Funes Mori, le imprimieron algo más de velocidad a la ofensiva, pero con los mismos resultados que a quienes reemplazaron.

Arsenal es un conjunto diseñado para defenderse y atacar de vez en cuando, al contraataque, con Jara como principal lanza de ataque. Por eso, el partido se transformó en una píldora para dormir cuando River le cedió la iniciativa, después de la expulsión de Almeyda por un pisotón a Galván. No pudo haber caído en peor momento esa roja, cuando el equipo acababa de igualar el resultado y tomaba algo de envión anímico. Ahumada entró por Gallardo, quien se bien no estaba siendo gravitante, es el único faro que parece tener este equipo para dibujar una idea.

Poco, muy poco, un reflejo de la tarde nublada que contagió las sensaciones desalentadoras en el Monumental. No hay fortaleza defensiva, los laterales no aportan nada, domina una presencia intrascendente en la mitad de la cancha -Rojas no aparece- y la delantera no hace goles ni asusta por su tímida potencia. El más participativo para atacar fue Ferrari, en su versión como volante, a quien le hicieron la falta que terminó en el tanto de la igualdad.

Empatar de local contra Arsenal, sin importar haberlo hecho con un jugador menos, es un resultado inútil. Y nulo desde el balance futbolístico. Los punteros siguen sumando, se alejan y River todavía no arranca.