River necesitaba confirmar ante San Lorenzo que, después de la conquista del superclásico, el crecimiento sigue su ritmo y no fue un mero espejismo o efecto placebo tan típico del cambio de DT. No ganó pero tampoco perdió el clásico. No tuvo la demostración titánica del martes pero tampoco cayó en la desesperación o desequilibrio de partidos atrás. Prefirió no desproteger demasiado su propio campo en lugar de intentar dar el gancho.
Se llevó un empate que, por la condición averiada de San Lorenzo y la oportunidad que se presentaba de salir de la Promoción, pareció demasiado conformista sobre el final. Se esperaba, quizás, algo más de ambición, porque además el propio JJ López había explicado que su idea era tener un equipo agresivo que fuera protagonista. El Ciclón, con sus limitaciones a cuestas, fue un poco más que un River que no desplegó demasiado y eligió terminar preservando la unidad en lugar de ir por el premio completo.
Claro que otra lectura también es posible: sumar una victoria en el superclásico y llevarse un punto de visitante al partido siguiente y en otro clásico, no es un mal botín para un equipo que necesita recomponer su confianza y tiene la fecha que viene, de local, un compromiso contra un rival directo en la pelea por no descender. Olimpo, en principio, no debería ser demasiado obstáculo, aunque ya se perdieron puntos importantes contra otros rivales que, a priori, también parecían sencillos.
¿Hizo bien River en cuidar e irse conforme con el punto o debió exigirse un poco más para alcanzar la línea de Huracán?







3 Comentarios
El tiempo lo dirá, me gustaría creer que fue una buena decisión, asi salimos de este momento de mierda que nos toca.
Aguante la banda carajo!
No me gusto que se haya conformado pero por lo menos se nota orden y a que jugamos aunque no sea lindo, ademas era un partido ganable pero hay que saber sumar.
insisto este partido no termina aca para j.j. de ganarle a olimpo el punto sirve y muchoo ..entonces seria de 9 puntos 7 ganados… bastante bien… o no??