“Sueño con llegar al superclásico. Me van a tener que cortar las piernas para que deje de jugar”, comentaba Almeyda, después de haber sufrido un desgarro de ocho milímetros y una distensión capsular posterior de la rodilla, que también comprometió su tendón. Sin él, River perdió a su alma máter, a su principal voz de mando y al gran recuperador, que casi se las arregla solo en un centro del campo poco dado a la fricción. La gran noticia es que el Pelado puede llegar a reapraecer frente a All Boys, una fecha antes de jugarse el superclásico frente a Boca.
El volante mejora de la lesión, trabaja diferenciado con el kinesiólogo Fabio Álvarez pero ya corre y toma contacto con la pelota. Está muy bien anímicamente y confía en poder reaparecer contra All Boys, dentro de dos fechas, y, de salir todo bien y no sufrir algún resentimiento, podría estar presente contra Boca, en la fecha 14. Todo dependerá de continuar la evolución y de que la prueba frente al Albo resulte satisfactoria. El equipo lo espera con los brazos abiertos.







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