26 de marzo de 2010 a las 1:32 pm

Un paso más hacia el abismo

La condición terminal en la que River cae con el correr de cada fecha no parece tener fin. Se perdió el superclásico sin casi dar batalla, ante un equipo que llegaba ofreciendo la cara para el golpe de gracia y …

Escrito por: admin

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La condición terminal en la que River cae con el correr de cada fecha no parece tener fin. Se perdió el superclásico sin casi dar batalla, ante un equipo que llegaba ofreciendo la cara para el golpe de gracia y con una defensa que era una invitación plena al desborde. Pero River no sólo no lo inquietó sino que fue el partenaire para agrandar a uno de los peores y más mediocres conjuntos que tiene el fútbol argentino. Sí, ya sé, nosotros no eramos un tornado, pero fuimos a entregarnos en bandeja para levantarle la moral a estos muchachos, que con o sin lluvia no llenan la cancha, y darle un par de días más de vida a Abel Alves, quien llegaba al partido con la renuncia en la lengua.

No vale la pena crucificar a Funes Mori por los dos goles que se perdió cara a cara contra García. El pibe tiene 18 años, un puñado de partidos en Primera y le toca ser el delantero de unos de más penosos River de la historia, sin contención alguna ni un compañero que lo auxilie. Canales le cedió una pelota y fue su única acción en el superclásico. Apenas Gallardo pudo generar algo con contados pases. Fue muy poco. Nada de Rojas. Entre la austeridad que hay en el banco de suplentes, Astrada mandó a Pereyra, Villalva y Affranchino a la cancha, sin éxito alguno. Al menos, Afrranchino intentó percutir por el costado de Monzón-Giménez, el más descuidado y vulnerable, al que Ferrari se le animó apenas una vez a atacar. Ahumada le hizo honor a ese comentario que lo señala como un jugador que corre y mete, pero para después rifarla o canjearla por un foul como el que ayer desembocó en el 1-0.

River fue una lágrima a nivel ataque. Muñoz, Bonilla, Luiz Alberto y Monzón, los más criticados y débiles del rival en lo que va del torneo, parecieron cuatro gladiadores. Se pueden ganar o sacar adelante partidos si tu defensa no da totales garantías, pero si no llegás al arco es imposible. Fueron 11 hombres que no pesaron arriba, fallaron atrás y no ganaron una pelota dividida -Almeyda excepción, aunque no rindió como acostumbraba ni pudo frenar a Riquelme-. Inaceptable para jugar un superclásico. Para Astrada no fue así: “Es una derrota que duele, más en este tipo de partidos. No nos faltó personalidad ni actitud, pero es lógico que cuando Boca se pone en ventaja parezca que es mucho más superior”. El partido no se pareció en nada a la autocrítica del Negro.

La falsa calma con la que se movía River en la previa, no va más. Será cuestión de encontrar un límite que pare está caída libre hacia el abismo. Si no le ganaste a éste Boca deplorable, Millonario querido, estás complicado.

1 Comentario

  1. lo mismo pense yo. “hasta Boca nos gana”.
    son horribles y ni aun asi les podemos generar peligro. pobre river, es la basura que queda despues de que hayan pasado los cartoneros y las ratas. eso es lo quedó.

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