¿Un triunfo ante Boca cambia todo lo malo?
Creo que no. Igualmente, Passarella se juega su última carta el próximo domingo. River tiene que ganarle a Boca si o si: primero, por no perderle el paso, y segundo, para acercarse a la punta del único torneo que hay chances de ganar.

Tras los primeros entrenamientos de la semana, “el Kaiser” no termina de revelar el equipo que saldrá a la bombonera (sí, con minúscula porque es un Estadio chico). Lo que sí la defensa está casi confirmada: la única duda es si juega Cristian Nasuti o “el resucitado” Federico Domínguez. Por ende, Eduardo Tuzzio sigue sin saber que puesto ocupa en la última línea “millonaria”, si de lateral o de central.
Además, Mauro Rosales ya se recuperó de la molestia que no le permitía entrenar con normalidad y es una fija en la delantera. ¿Quién lo acompañará? Marcos Ruben es el que tiene todos lo números, ya que “el Tecla” Farías está descartado para el Súper Clásico.
Por el lado de Boca, el tema principal es la ida de si ídolo suplente al fútbol norteamericano (¡que nivel! ¿no?). También hay que destacar que Riquelme ayer no se entrenó a la par de sus compañeros por una sobre carga muscular que no le impedirá disputar el partido frente a River (¿estará más lento que de costumbre? Naaa, imposible).
¿Quién se anima a apostar un resultado con este presente “millonario”? ¿Podrá River recuperar la memoria del verano? Cada vez falta menos para darle media oportunidad más a Passarella o decirle basta.
Créditos: foto vía Olé
Categorías: Clausura 07, Opinión | Etiquetas:
